Editorial:

Grupo Editorial Uniciencia-Sabaneta.

Formato:

Libro.

Presentación:

Tapa Blanda.

Autor:

Elkin Emilio Villegas Mesa.

Cura del sentimiento de culpa.

Discurso académico, jurídico y psicoanalítico. Epistemología-Ética-Clínica.

$ 29.000

El ejercicio del psicoanálisis requiere haber operado un cambio o modificación en la subjetividad de quien lo practica, al cual consiste, esencialmente, en curarse del sentimiento de culpa al modificarse la estructura del superyó, quien en lo sucesivo puede brindar al yo un trato menos severo. ¿Esto qué quiere decir? Que si el analista no se ha curado del sentimiento de culpa, obrará en su ámbito clínico desde la moral, es decir, por buena fe, buenos motivos o buenas intenciones, pero nunca desde la perspectiva de la responsabilidad ética. Y de nada sirve, como dice Ricardo Horacio Etchegoyen: «Ser buena persona si se es mal analista. ¡Y habría que ver, todavía, qué clase de buena persona somos cuando procedemos de esta manera!».

En este sentido, el psicoanalista requiere actuar de un modo diferente. Por ello Lacan llegó a considerar que «ser psicoanalista es una posición responsable, la más responsable de todas, ya que él es a quien está confiada la operación de una conversión ética radica, la que introduce el sujeto al orden del deseo». De ahí que afirme que al sujeto le cuesta avanzar en cierta dirección, pues cuando no se tiene totalmente claras las cuentas con el deseo, es porque no se pudo hacer nada mejor, ya que no es una vía en la que se pueda prosperar sin pagar nada. De todas maneras, para el provenir, afirmaba que en el sentimiento de culpa yace el secreto del problema del deseo.

En el trayecto de esta investigación se pretendió aclarar por qué la cura del sentimiento de culpa puede ser considerada el núcleo, la esencia de la formación de los analistas. Para ello era requisito ir un poco más allá de la afirmación según la cual la cura del sentimiento de culpa implica, como efecto terapéutico, la responsabilidad ética, pues, además, se requiere explicitar lo que ello entraña, es decir, esclarecer tres aspectos básicos: el primero se relaciona con lo terapéutico, es decir, con la reducción de goce, de malestar o de sufrimiento; el segundo con la producción de un deseo novedoso (el cual abarca el despliegue de la capacidad creativa) y el tercero con la responsabilidad ética, la cual abraza una reflexión en torno a la neurosis como la estructura más conveniente en el analista para la práctica del psicoanálisis, la aprehensión de los principios de la dirección de la cura, el control y el pase.